28 de septiembre de 2009

Los procesos de la conciencia. Relaciones entre las energías humano-angélicas, Capítulo 7º.-Relación entre las energías de los Rayos 1º y 7º: el Amor.

-Debido a que se han trascendido las estructuras del propio individuo, ya resulta insuficiente la conciencia individual, por lo se empieza a desarrollar la conciencia grupal, y el servicio a la raza constituye una realidad vivencial, no una mera hipótesis, un concepto o un ansiado anhelo

-El hombre ha trascendido el por qué hacer y el cómo hacerlo, por lo que empieza el aprendizaje de “ser”, y su contacto con los ángeles le facilita este proceso

-El ángel, que se ha esforzado en hacer, deja de efectuar movimiento para “ser” y comienza a perfeccionar su tarea de cómo y por qué hacerlo, aprendiéndolo de los propósitos humanos

-El hombre aprende a ser de acuerdo a su entorno, no de acuerdo a su
individualidad, de ahí la impersonalidad que le caracterizará a partir de ahora, lo que se manifiesta como desapercibimiento, convirtiéndose en el “ser que no deja huella sobre la arena que pisa”

-Cuando las energías de los Rayos 1º y 7º consiguen funcionar conjuntamente, y lo hacen mediante la mutua atracción, producen una tercera energía resultante, cuyas mejores analogías son el magnetismo y la luz, símbolos del equilibrio, de la armonía y de la bipolaridad, características que definen a una cualidad suprema y que identifican la magnificencia de las consecuciones humana y angélica, es el Amor, esa energía que se manifiesta mediante el contacto entre los Rayos 1º y 7º, produciendo al 2º Rayo

-A partir de este momento, en el que el Amor es una realidad y no un anhelo, un deseo, una razón para meditar o un concepto, el movimiento se realizará siempre entre dos vórtices de energías, uno de polaridad positiva, en el que estará el hombre, y el otro negativa, en el que siempre encontraremos a un dispuesto ángel, y en el plano en el que existan estos dos centros energéticos, allá estará la conciencia, como resultado de la amistad entre el hombre y el ángel, constituyendo la más elevada expresión del Amor en dicho plano.

-Actualmente, es el reino vegetal el que mejor manifiesta la cualidad del Amor en su propio plano, con los aromas, los colores y los sabores

Una vez analizados los anteriores aspectos, pretendemos suscitar la curiosidad acerca de la similitud con respecto de los términos “padre”, “hijo” y “espíritu santo”, pues el “padre” coincide con las cualidades del Rayo 1º y de la voluntad, el “espíritu santo” con el Rayo 7º y la práctica ceremonial, así como que el “hijo” coincide con el resultado de la unión entre los dos anteriores, es decir, con el Rayo 2º y la cualidad del Amor, cuyo símbolo es la luz y cuya fuerza es el magnetismo, manifestándose como el equilibrio perfecto entre las fuerzas de atracción y las de repulsión, cuyo centro emisor y receptor se sitúa en el corazón, tanto si es el humano como si lo es el angélico, puesto que el hombre y el ángel tienen invertidas las polaridades de sus centros energéticos, y lo que en uno es de polaridad positiva, lo es negativa en el otro, sin embargo, ambos somos septenarios y bipolares en nuestra constitución, siendo el corazón, y en ambos casos de la misma manera, el centro que ostenta el equilibrio energético entre nuestros vórtices respectivos, de ahí, que el mejor amigo del hombre sea el ángel, así como que el ángel no tiene a un amigo mejor que el hombre.

Así, se habrán combinado la voluntad humana y la luz angélica, ambas sintetizadas a través del 2º Rayo, y expresadas mediante el 1º y el 7º Rayos.
Y para finalizar este apartado, un detalle numérico. La suma, es la operación matemática que puede generar a cualquier otra, ya que restar es sumar un número positivo y otro negativo, y la multiplicación y la división, son operaciones aritméticas que se resuelven combinando sumas y restas.
Así pues, tomamos a la suma como operación causal y, si sumamos las polaridades del hombre, utilizando la denominación oriental, resulta que 5 más 4 son 9, y repitiendo la misma operación con las del ángel, también 3 más 6 son 9, por lo que el número del hombre y el del ángel es el mismo, el nueve.

Además, al combinar las polaridades de uno y de otro, repitiendo la operación de la suma en todos sus números, hasta que se reduzcan a uno solo, resulta que la polaridad positiva humana atrae a la negativa angélica, es decir, el 4 más el 3 dan 7, y la negativa humana atrae a la positiva angélica, por lo que 5 más 6 son 11, sumando los resultados obtenidos, 7 más 11 son 18, y sumando sus dígitos, 8 más 1 son 9, ¡otra vez el 9!.
Por lo que considerados de manera individual, los números del hombre y del ángel coinciden en el 9, pero también son el 9 cuando se combinan entre ellos, con la diferencia de que, el hombre, tiende hacia el 9 desde la diversidad numérica, mientras que el ángel, inicia su camino desde el 9, hacia la diversidad.

Es expresar numéricamente lo que hemos estado argumentando, pues nuestra propia diversidad, se manifiesta en las diferentes iglesias, creencias y opiniones, y mientras atendamos a nuestra distinta naturaleza material, nos separaremos los unos de los otros y engendraremos violencia, ya que no estaremos combinando lo positivo con lo negativo, sino lo positivo con lo positivo y lo negativo con lo negativo, lo que nos provoca constantes cortocircuitos.

Este estado separativo, provocado por cortocircuitar dos polaridades iguales, tan solo ocurre cuando el hombre, o el ángel, actúan aislados, ya que si se combinan, la polaridad positiva del hombre es el 4 y la del ángel el 6, sumados dan 10 como resultado, y la negativa del hombre es el 5, que con la del ángel, que es el 3, dan 5 más 3 igual a 8 como resultado.
Sumando los resultados, 10 más 8 son 18, y sumando sus dígitos, 8 más 1… ¡de nuevo el número 9!
Y el hecho de que la polaridad positiva humana pueda combinarse con la positiva angélica, y que no haya reacción en contra, es decir, que no cortocircuiten, se debe a que las polaridades humanas tienen estructura material, mientras que las del ángel lo son inmateriales, y así solo puede haber atracción, lo que se manifiesta como hermanamiento y fraternidad.

Por lo tanto, la separatividad se corresponde con el aislamiento, con la negación que otorga la opinión y con la ausencia de una relación que permita escapar fuera de lo sectario, porque, cuando la relación se produce más allá del ámbito que le es propio al hombre y al ángel, no hay posibilidad de reaccionar en contra, sino a su favor.

Dicho de otra manera, si consideramos exclusivamente al ámbito humano, y lo separamos del resto, “no todos los caminos van a Roma”, pero si se desarrolla la capacidad de relacionar lo humano con lo angélico, lo material con lo inmaterial, se está desarrollando la conciencia, y entonces… “todos los caminos, y sin excepciones, conducirán a Roma”.

20 de septiembre de 2009

.-Los procesos de la conciencia. Relaciones entre las energías humano-angélicas, o Rayos, y sus manifestaciones. Capítulo 6

Capítulo 6 .-Efectos de la relación entre las polaridades del hombre y del ángel
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Respecto de las polaridades positivas humano-angélicas
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Cuando la polaridad positiva del hombre y la del ángel actúan al unísono:

-se unen las energías del 3º y del 4º Rayos en un solo haz positivo, lo que
no significa que dos actúen como uno, sino que uno se manifiesta a
través de dos, característica propia de la conciencia


-el hombre aprende a relacionar un efecto con su causa, por este orden y
prescindiendo de sus consideraciones físicas, emocionales y mentales

-el movimiento se lleva a cabo por dos fuerzas, atrayendo a las
polaridades negativas y repeliendo a las positivas, es decir, atrae a todo
lo proveniente de la materia, en forma de experiencia, y expulsa hacia
fuera a toda proposición, para que se manifieste en el mundo material, y
en esto consiste la radiación. Este mecanismo funciona desde el cuerpo
etérico hacia el cuerpo físico, ya que los cuerpos mental y astral se han
tornado perfectamente diáfanos, por lo que no refractan el haz de luz
proveniente de la unión entre el 3º y 4º Rayos, sino que lo reflejan sin
modificarlo en absoluto, de ahí la inofensividad, que se manifestará
como palabra correcta

-supone el desarrollo de la capacidad de no herir, es decir, de la inocencia,
absolutamente necesaria para el contacto angélico, y que se torna
objetiva a través de la amistad sincera, lo que no ocurre si existe interés
en convencer a otros, porque se les cercena su propia libertad

-el hombre empieza a ser creador de sus propias estructuras, lo que le
convierte en mago blanco y en un maestro de la teúrgia

-socialmente, se manifiesta como una eclosión artística y tecnológica,
período que algunas creencias manchan como materialista y dominado
por la magia negra, como por ejemplo el Renacimiento o el despertar
científico de los siglos XVIII y XIX

-se produce la espiritualización de las formas, porque las existentes se
desvitalizan y las nuevas son el efecto de otros propósitos mejores,
aunque existan sectores humanos que se empeñan en perdurar las
formas caducas, continuando con su hegemonía e intereses particulares

-se recoge la experiencia de lo hecho para forjar un propósito nuevo, por
lo que se completa el ciclo al iniciarse el movimiento desde el positivo
hacia el negativo.
Como en el imán, que las fuerzas magnéticas circulan de la misma
manera y por el exterior del metal. Esta es la tarea angélica

-el mejor ejemplo que podemos encontrar, como manifestación de la
unión entre las polaridades positivas del hombre y del ángel, es un
nacimiento, tanto si se trata de un ser humano como de una flor, de un
insecto como de un nuevo propósito que, habiendo delimitado su propio
“ser” y después de su gestación,
será alumbrado, desarrollando un nuevo “estar”. Y así se produce un acto
creativo

-las anteriores indicaciones, se atribuyen a la energía positiva total, la
resultante
de esta unión, que atraerá a su correspondiente negativa, cuyas
características acabamos de mencionar y coinciden con la denominación
oriental de 7º Rayo.
Así pues, podemos concluir afirmando que la unión entre el 3º y 4º
Rayos, como polaridades positivas, atrae al 7º como polaridad negativa.
Lo que hay que interpretar, como que es el 7º Rayo el que se manifiesta a
través de los Rayos 3º y 4º, y que no puede hacerlo de otra manera, de
ahí que el hombre y el ángel intervengan en todo ritual de magia
ceremonial

-el ángel hace circular las energías, desde las polaridades positivas de los
Rayos 3º y 4º, y por fuera de las estructuras materiales, hasta las
unidades elementales de la materia, en las que quedarán incorporadas
aquellas energías, produciendo cambios en las formas objetivas, tal como
ocurre cuando se expone una materia a la radiactividad

-el hombre asume el trabajo de que las energías circulen, desde la
polaridad negativa del Rayo 7º hacia las positivas de los Rayos 3º y 4º,
pero por el interior de la materia y desde ella, con lo quedará completado
el ciclo de un acto creativo, por lo tanto, una de las manifestaciones de la
conciencia.


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Respecto de las polaridades negativas humano-angélicas
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Cuando la polaridad negativa humana y angélica actúan ambas a la vez:

-se unen las energías del 5º y 6º Rayos en un solo haz negativo

-el hombre aprende a deducir un efecto porque es capaz de generar su
causa, y cuando la causa le pertenece, no podrá atender al efecto que percibe, porque habrá perdido las consideraciones del deseo y porque el afecto se ha tornado impersonal, de ahí la inexistencia de prosélitos y de manifestaciones egotistas

-este movimiento también se lleva a cabo por dos fuerzas, atrayendo a las polaridades positivas y repeliendo a las negativas, es decir, atrae a todo lo
proveniente del espíritu, en forma de propósito, y expulsa hacia fuera al mundo material, para que se transmute en experiencia y enriquezca al próximo propósito.
Esta fuerza repulsiva respecto de la materia, es la que ha originado las creencias en el demonio o ángel caído en la materia, así como las prácticas de aislamiento y las disciplinas, tales como el ascetismo, el anacoretismo o cualquier otra consideración que limite la participación de todos los seres humanos, pues todos serán llamados y todos serán escogidos

-comienza a manifestarse el poder de la voluntad humana, como energía inmaterial positiva que controla a todo tipo de materia, pero no puede ejercer este control si actúa sola, pues necesita a otra energía inmaterial de polaridad negativa, que es la del ángel

-supone el desarrollo de la capacidad de proponer y de concretar hipótesis, porque utiliza métodos de análisis lógico. Así acaba la hegemonía de toda creencia y las luchas para imponerla.

-desarrolla la coherencia desde lo sutil hacia lo denso, por este motivo, se
producen situaciones absurdas e incomprensibles para otras personas, si es que la coherencia y la virtuosidad todavía no han llegado a los planos de mayor densidad material, y para ello solo hace falta el tiempo, puesto que, para quien se encuentra inmerso en este desarrollo, el valor del tiempo se anula cada vez más, porque el pasado y el futuro empiezan a formar parte de su propio presente

-debido a que la conciencia individual empieza a trascender sus propias estructuras materiales, porque va aprendiendo a crear fuera de ellas, afectando a su entorno y a las personas que le rodean, se produce la emisión de energía más allá de los límites de la propia estructura, fenómeno denominado científicamente como radiación, el hombre se torna un ser radiante y empieza a ser efectivo en el servicio a la raza humana. A partir de este momento, el campo de servicio deja de ser un deseo o un concepto, para tornarse en una realidad que le mantendrá ocupado, pero nunca volverá a estar preocupado por ello.

-en nuestra actualidad, es el reino mineral el que mejor manifiesta la cualidad radiactiva, a través de elementos como el radio o el uranio, que tanto poder de transmutación y alteración material provocan
-supone el desarrollo de la capacidad de ser oportuno porque se domina al tiempo, siendo simultáneamente consciente de una porción del pasado y de otra del futuro, y todo ello porque existe un contacto directo e íntimo con el ángel, por lo tanto hay conciencia

-la actividad resultante de esta fusión entre los Rayos 5º y 6º, como polaridades negativas, provoca la desvitalización de las formas materiales existentes, es decir, su destrucción en el tiempo, para volver a construir con mayor nobleza que antes, y el poder de esta fusión lo expresa un vórtice energético que coincide con el centro cardíaco humano, utiliza a la mente como vehículo de expresión de la conciencia individual, que recién empieza a manifestarse como conciencia grupal, porque se va tornando radiactiva, y este es el llamado “lenguaje del corazón”, que no puede pronunciarse hasta que no se hayan fusionado los aspectos que estamos indicando, lo que implica un contacto consciente con el mundo angélico.

Por lo tanto, nadie que no haya desarrollado estas relaciones podrá expresar “desde el corazón”, podrá utilizar este término, pero quizá sea una falsedad o una ilusión, pues quien se expresa desde el corazón no tiene necesidad de afirmarlo, sino de hacerlo

-esta unión entre las polaridades negativas del hombre y del ángel, provoca la atracción de la correspondiente polaridad positiva y del mismo potencial, que coincide en sus características con el denominado Rayo 1º de las enseñanzas orientales, cuyo significado se resume en un doble poder, ya que primero destruye y luego vuelve a construir. Así, el llamado “anticristo”, es posible que no sea más que otra de nuestras invenciones humanas, quizás porque separamos la destrucción de la posterior construcción, puesto que las actividades en contra de la fraternidad universal, consisten en evitar el contacto entre polaridades y provocar separatividad en lo denso, intentando obstaculizar la conectividad con aquello que permanece unido en lo sutil, es decir, trabando el nacimiento de una conciencia individual y precursora de otra grupal.

17 de septiembre de 2009

Los procesos de la conciencia. Relaciones entre las energías humano-angélicas, o Rayos, y sus manifestaciones. Capítulo 5º

Capítulo 5.-Efectos de la relación entre los Rayos 3º y 6º del ángel

--Permite aunar dos respuestas en un mismo acto. La una respecto de la
pregunta “¿por qué lo hago?, y la otra referida al “¿para qué lo hago?”.

Con la primera respuesta se delimita y concreta el vórtice energético de la polaridad positiva, es la fuerza de la voluntad humana.
Con la segunda respuesta, se concreta el vórtice de la polaridad negativa, y aquí interviene el ángel

--Supone el establecimiento de la relación espíritu-materia a través del
mecanismo propósito-realización, siendo un propósito propio e individual
y una realización que comienza a utilizar las propias estructuras
individuales. Y todo ello sucede en el hombre y en el ángel,
simultáneamente, de ahí el diálogo y el contacto consciente.
La conciencia individual ya es un neonato y empieza a desarrollarse.

En términos místicos diríamos que: ha nacido la luz, como resultado de la colaboración humano-angélica.

15 de septiembre de 2009

Los procesos de la conciencia. Relaciones entre las energías humano-angélicas, o Rayos, y sus manifestaciones. Capítulo 4º

Capítulo 4º.-Energías o polaridades en el ángel

---Polaridad positiva angélica---

Tiene su correspondencia con el Rayo 3º de la clasificación oriental

--Aspecto superior:
-propicia el movimiento, por lo que se manifiesta en los sistemas de
transporte y de las comunicaciones, interviniendo en la telefonía y en la
informática, especialmente en los mecanismos de Internet y en las
transmisiones por ondas electromagnéticas, sistemas precursores del
que ha de imperar, que será el telepático

-actúa después de haberse definido el comienzo y el final de un
movimiento, es saber desde dónde y hacia dónde

--Acción que provoca:
-el hombre empieza a preguntarse por qué lo hace, y va descubriendo
sus propias razones, porque las de los demás podrán ser sagradas, pero
no son divinas, ya que la divinidad se logra individualmente, y aunque
sea una meta común, es un esfuerzo particular

-disminuye el deseo de poseer, aumenta la capacidad de ser útil y de no
emplear más de lo necesario, por lo tanto se aprende la proporción desde
lo sutil hacia lo denso, aprendizaje cuya mejor analogía es la mutua
utilidad que se prestan la filosofía y las matemáticas


--Aspecto inferior:
-se manifiesta como la desigual distribución de la riqueza, porque no se
han definido correctamente los movimientos, ni el desde dónde ni el de
hacia dónde, son acciones desproporcionadas

-el esfuerzo se centra en la posesión, se persigue la utilidad a sí mismo y
se justifica la necesidad, constituyendo un aspecto particular de cada
individuo al que se atiende, desatendiendo las necesidades de otros

-como es la manifestación de una energía, se ha trasformado en fuerza y
no existen dos fuerzas iguales, por lo que no hay dos egoísmos iguales,
de la misma manera que no existen dos deidades idénticas

---Polaridad negativa angélica---

Tiene su correspondencia con el 6º Rayo de las enseñanzas orientales


--Aspecto superior:
-constituye el desarrollo de la capacidad del reconocimiento

-anula el conflicto, porque la materia sirve al espíritu y el propósito se
ejecuta correctamente en el mundo objetivo, lo que libera al creador, el
hombre, de volver a intentarlo, porque lo creado ya es perfecto y no
precisa de la muerte

-supone la reconciliación entre lo inmaterial y lo material, o entre el
espíritu y la materia, porque el espíritu no encuentra reacción en esa
materia para manifestarse y la materia no necesita ser redimida

--Acción que provoca:
-la pregunta a la que el hombre responde es para qué lo hace

-desarrolla la capacidad de argumentar hipótesis mediante métodos
lógicos, lo que significa que imagina lo realizable y acaba siendo
realizado en la mente, en el sentimiento y en la acción

-facilita las ideas acerca de los avances tecnológicos en todos los tiempos

-permite diferenciar, cada vez con mayor claridad, lo ilusorio de lo real,
por lo tanto, a rechazar aquellas hipótesis irrealizables o imposibles,
tales como las creencias basadas en la veneración y en la esperanza de
que “otro” nos salvará de nuestra condición humana, como si ello fuese
un pecado o un castigo

--Aspecto inferior:
-lo manifiesta a través de las disciplinas y de las imposiciones o
autoritarismos, ha creado las religiones y las diferencias entre las
iglesias. Es, por lo tanto, una creación del interés humano, y no un
designio divino

-supone la socialización e institucionalización de un determinado interés
particular, que no deja de ser humano.

8 de septiembre de 2009

Los procesos de la conciencia. Relaciones entre las energías humano-angélicas, o Rayos, y sus manifestaciones. Capítulo 3º

Capítulo 3º.- Efectos de la relación entre los Rayos 4º y 5º del hombre

--manifiesta la conciencia individual, porque es capaz de gestar un
propósito y de saber con qué materia cuenta para su ejecución, por lo que
relaciona el propósito con la materia, al espíritu con la forma o al cielo con
la tierra, sin ansiar llegar al cielo elevándose sobre la tierra, o mantenerse
en la tierra prescindiendo del cielo

--lo común es actuar rápido y pensar lentamente, mientras que la relación
entre el 4º y 5º Rayos, provoca la creación de dos vórtices energéticos o
polaridades, que propician un rápido pensamiento y una lenta acción,
porque la prioridad de la acción se empieza a encontrar en lo más sutil, y
se encomienda al tiempo la ejecución en lo más denso, tardará más, pero
será más perfecto y así, se evoluciona hacia la pureza, sin tener que
invertir tiempo en desintegrar formas caducadas

--el hombre comienza a decidir por sí mismo sobre el qué hacer

--constituye el inicio del contacto consciente con la presencia del ángel, por
tanto, desde la relación entre el 4º y 5º Rayos, comienza la magia de la
creación, dentro del ámbito del propio individuo, tanto si es en el hombre
como en el ángel.

Místicamente diríamos que: ha nacido una voluntad humana.

2 de septiembre de 2009

Los procesos de la conciencia. Relaciones entre las energías humano-angélicas, o Rayos, y sus manifestaciones.


Capítulo 2.-Energías o polaridades en el hombre

---Polaridad positiva humana---

Tiene su correspondencia con el 4º Rayo de la denominación oriental


--Aspecto superior:
-se manifiesta como el deseo de realizar algo bello

-constituye la búsqueda constante de la armonía

-provoca conflicto cuando se utilizan formas realizadas por otros,
aunque sean bellas y armónicas, porque contienen elementos que no
pertenecen al propio individuo

-es el creador de la angustia, porque manifiesta la constante
inconformidad con lo que le rodea y porque puede provocar el conflicto

-cuando se utilizan las formas propias, genera la armonía

--Acción que provoca:
-un constante cambio en las formas existentes, para refinarlas y
espiritualizarlas, así, los pensamientos, sentimientos y actos, cada vez
podrán ser de mayor pureza, porque se van desprendiendo de aquella
polaridad que los embrutece

-en el mismo plano mental, conecta lo menos abstracto con lo menos
concreto, es decir, numerando desde lo sutil hacia lo denso, conecta el
tercero con el cuarto de los subplanos mentales, y ya tenemos a la
conciencia, para que la acción sea sin conflicto y se manifiesta la
armonía

--Aspecto inferior:
-nuestras construcciones arquitectónicas

---Polaridad negativa humana---

Tiene su correspondencia con el 5º Rayo de la filosofía oriental

--Aspecto superior:
-eterna tendencia a relacionar lo abstracto con lo concreto

-si falta la relación, o se manifiesta el idealismo y la imposible hipótesis,
porque no se adopta a la propia estructura material como soporte, o se
manifiesta el materialismo sin ideal, porque se adoptan proposiciones
de otros. Ambas situaciones evitan el desarrollo de la conciencia
individual.

--Acción que provoca:
-un ser autónomo y capaz de generar sus propias soluciones

-permite iniciar el desarrollo de la conciencia individual, a través del
contacto con los ángeles que estructuran los cuerpos de la propia
individualidad humana, sin trascender todavía a las estructuras de las
otras individualidades, por lo que la conciencia grupal y el servicio a la
Raza, todavía son meras especulaciones conceptuales, o sentimientos
que provocan actos altruistas a un sector de la humanidad, no pudiendo
hacer nada por el resto y, sin embargo, este es el proceso

-reconoce a una hipótesis posible y sabe qué clase de estructura material
ha de utilizar, así como en qué cuantía

-sabe del respeto, porque precisa de la libertad de acción

-desarrolla la proporción en determinado plano, y este proceso ha de
sobrevenir desde lo sutil hacia lo denso, nunca puede producirse al
contrario

--Aspecto inferior:
-nuestros sistemas educativos y el incorrecto uso que le damos al
conocimiento