22 de abril de 2011

3.-SHAMBALLA Y LA PROGRESIÓN DE LA LUZ-La progresión de la luz

LA PROGRESIÓN DE LA LUZ

13.-La luz y la frecuencia en Shamballa
Los anillos de Shamballa son luces distintas, son campos de frecuencias cada vez mayores a medida que penetramos en los más internos, y dado que lo que penetra en sus tres primeras esferas son elementos de estructuras materiales, estas han de estar regidas por otra de mayor intensidad, la mental, por eso la necesidad del alineamiento, pero no imaginativo, sino real.

Estas agrupaciones de elementos materiales con distintas frecuencias, funcionan exactamente igual a como lo hacen dos imanes, bajo la influencia de un tercero de mayor potencia, y es que los imanes menos potentes, orientan sus líneas de fuerza magnética en el mismo sentido que las del imán de mayor potencia. Es como si obedeciesen al más poderoso.
De esta forma, la mente controla a los otros dos cuerpos, hecho que origina a otro, el de controlar a la mente desde fuera del plano mental, desde el inmaterial al que llaman búdico, y estaríamos hablando de la cuarta iniciación, así como de la cuarta esfera de Shamballa.

Pero antes, hemos de considerar a las tres primeras.


14.-La primera y segunda esferas, o iniciaciones
Las dos primeras iniciaciones, suponen el ejercicio progresivo del mencionado control, llevado a cabo desde la mente, sobre la sensibilidad y el cuerpo físico, son los dos primeros anillos de Shamballa, cuyas frecuencias son las menores, y en las que han de quedar parte de la materia física en el primer anillo, y de la sustancia astral en el segundo, porque, tan solo una energía material superior, como lo es la mental, puede desintegrar y volver a integrar a otra energía inferior.

El hecho místico de que parte de los cuerpos físico y emocional, hayan de quedar en los dos primeros anillos de Shamballa, para depositar la conciencia en el tercero, tiene su explicación concreta en la radiactividad de la propia naturaleza, que, al trasladarla a la psicología humana, tan solo encontramos una manera de referirla:

--que exista una propuesta completamente ejecutada

Es el esquema propósito-realización, cuya frecuencia podríamos describirla como las veces que somos capaces de realizar lo que nos hayamos propuesto, y de limitar esta realización a un tiempo determinado.
A menor tiempo mayor frecuencia, y más internamente se penetra en Shamballa.
Anteriormente nos referíamos a la imaginación. Si somos incapaces de realizar algo, hemos de imaginarlo. Pero si lo que nos hemos propuesto lo ejecutamos, la imaginación sobra. Y la relación entre lo propuesto y su ejecución, es la lógica.

Cuantas más proposiciones realicemos en un mismo tiempo, mayor será nuestra frecuencia, y para ello hacen falta dos requisitos:

--la existencia de esa propuesta individual, propia y
adaptada a las posibilidades de nuestros tres cuerpos
materiales

--y que la hayamos ejecutado completamente

Entonces desaparecerá el interés por aquella propuesta, las materias utilizadas en su realización empezarán a desintegrarse, y ya tenemos al fenómeno radiactivo y a todo lo que estamos refiriendo, ¿verdad que no parece tan dificil?
Lo difícil es admitirlo, y en ello va la decisión personal de cada cual y su propia lógica.

Si hablamos, por ejemplo, de la radiactividad y de sus radiaciones, tenemos una excelente oportunidad para definir a las esferas de Shamballa con mayor exactitud y claridad, sin tener que recurrir al lenguaje místico e imaginativo, cuya importancia se la asigna a la creencia y en qué cosa se cree, sin embargo existe otra posibilidad, la de introducir la lógica en una creencia, sea la que sea.

Esta lógica empezará a desintegrar las limitaciones dogmáticas de esa creencia, mediante la aparición de la primera duda, su concreción en una pregunta y la primera respuesta.
Lo normal es que la respuesta no coincida con la de la creencia, y ya tenemos al posible conflicto.

En las dos primeras esferas de Shamballa, predominan las radiaciones beta sobre las alfa, y las gamma escasean.

15.-La tercera esfera
Para que un ser humano penetre en los dos primeros anillos de Shamballa, ha de ser radiactivo, correspondiendo a la primera iniciación la capacidad radiactiva en el cuerpo físico, a la segunda en el astral y a la tercera en el mental, después de la tercera, cesará la radiactividad, porque ya no quedará nada para desintegrar.
El número de radiaciones gamma aumenta, hay más fotones y las alfa y beta han disminuído.

Este es el momento en el que se hace necesario definir al cuerpo causal, y podríamos hacerlo diciendo que es ese conjunto de partículas con las que hemos ido formando a todas las materias que nos constituyen, son las causas que han motivado todas nuestras acciones y en todo tiempo, son nuestras propuestas mientras hemos sido humanos.

En esta tercera esfera, el cuerpo causal todavía no se desintegra completamente, significa ello que el ser humano está realizando físicamente sus propias proposiciones, tiene sensibilidad y piensa por sí mismo, pero su aprendizaje todavía ha de ser en dos sentidos: desintegrar y volver a integrar, porque aún actúa con la materia.
Bajo esta doble capacidad se desenvuelve la tercera iniciación, y en la tercera esfera de Shamballa, en la que su objetivo se ha expresado como:

“hacer y deshacer, cada vez con materiales más nobles”

Cuando este ser humano penetra en los tres primeros anillos de Shamballa, y en virtud de su capacidad radiactiva, es porque ha dejado parte de sus cuerpos en ellos y por separado, permanecen allí desintegrados hasta que se produzca la salida, y entonces, quien haya penetrado desintegrándose, tendrá que volver a integrar a sus cuerpos materiales.
No se trata de una afirmación gratuita e imaginativa, porque la ciencia nos explica y demuestra, que la materia se convierte en luz y la luz en materia, todo mediante la radiactividad.
Todo aquello que pretenda introducirse en los anillos de Shamballa, no puede ser otra cosa que luces, nada de materia. Y la luz es materia desintegrada.

16.-La cuarta esfera
Para penetrar en la cuarta esfera, se precisa de dos condiciones:

--haber completado la construcción de la mente abstracta

--y haber desarrollado la capacidad radiactiva, directa e
inversa

Conforme se penetra en esta cuarta esfera, y se repite la experiencia una y otra vez, aumenta la frecuencia, y la separación entre los tres cuerpos dura cada vez más tiempo, hasta que se hace definitiva, porque se permanece allí y porque ya carece de utilidad volver a integrar a los tres cuerpos, pues ya nada puede ser realizado con la materia que ha formado parte de los cuerpos de este ser.
En este momento se destruye el llamado cuerpo causal, y nace el Mago, como un creador en los tres mundos, precisamente por su capacidad radiactiva directa e inversa.

17.-Relación entre los centros de energía, o Maestros
Para los amantes de la mística y de los misterios sin resolver, conocedores de la terminología empleada por escritores como Blavatsky, Bailey o Vicente Beltrán, entre otros, argumentamos una relación entre Mahatmas o Maestros, las siete energías o Rayos, y las cuatro primeras iniciaciones, sin ánimo de que sean consideradas como veraces, sino como lo que está pendiente de comprobación personal para cada cual, sin posibilidad de ser demostrado, aunque si vivido.
Sobre estas argumentaciones puede discutirse o no, más bien diríamos que se aceptan o no, pues como alguien muy acertadamente dijo:

“cada cual acoge en su corazón aquello que su corazón pueda contener”

Estas relaciones cumplen el requisito venusiano de la dualidad, como no podia ser de otra manera, y para cada iniciación intervienen dos Maestros, al menos, uno de Ellos ostenta la polaridad positiva, y el Otro la negativa, formándose así el correspondiente campo magnético para toda ceremonia iniciática.
La capacidad de realizar de todos los asistentes, es como el movimiento de una carga eléctrica dentro de un campo magnético, que genera a una corriente eléctrica, con un objetivo único:

--desintegrar parte de las materias del candidato

Esta desintegración sobreviene por la aplicación de esta electricidad resultante, sobre los cuerpos del candidato, separando a sus dos polaridades, exactamente igual que ocurre cuando se forma un imán, y provocándole mutaciones tanto en su cuerpo físico, como en el emocional o en el mental, lo que se manifiesta como una repentina enfermedad o su curación inmediata, e incluso su muerte, porque la materia de la que dispone ya pudiera ser inservible, y tendría que continuar su labor actual en otros planos, no físicos e imperceptibles para la mayoría de nosotros.

Cada Maestro es un centro energético con su propia peculiaridad, que es la proporción entre las dos polaridades, siendo el Maestro Conde de San Germain el que ostenta la mayor de las polaridades negativas, y el Maestro Morya el de las positivas, tal como ya expresamos anteriormente.

Podríamos definir a las esferas de Shamballa, así como a las fases espirituales o iniciaciones, bajo diversas denominaciones, quizás más acorde con las respectivas proporciones para cada polaridad, y entre ellas, hemos elegido la que asigna la teosofía y la enseñanza Arcana a cada uno de estos centros de energía, a los que nos referiremos en adelante, bajo la denominación de Maestros, y a cada cual con su nombre, que son las expresadas en el primer apartado.

El momento de la ceremonia iniciática, expresándolo como un instante en el tiempo, tiene su analogía respecto de cuando dos grupos de neuronas en nuestro cerebro, se conectan entre sí, aumentando la radiación magnética cerebral, y produciendo esa cualidad psicológica que llamamos comprensión.

Comprender es el primer paso hacia la realización, y la comprensión humana es el combustible que mueve al ángel.


18.-Maestros en las dos primeras esferas
Existen hechos perceptibles para unos e imperceptibles para otros, sin embargo, un pensamiento existe y no lo vemos como vemos lo que alguien ha hecho físicamente, y si considerásemos lo que pudiera hacerse más allá del propio pensamiento para generarlo más tarde, tampoco es normal percibirlo, y el que no lo veamos no quiere decir que sea inexistente.
Aquello que puede tener su existencia en espacios imperceptibles para unos, constituye un conjunto de elementos desorganizados y desintegrados para ellos, porque todavía no tiene forma material perceptible.
Así, pueden haber hechos conocidos para unos e incognoscibles para otros.

En esta diversidad de percepciones nos movemos en las dos primeras esferas, a las que podríamos resumir:

-aquellos cuya capacidad de hacer podemos manifestarla
en una forma material e integrada, porque otros han
hecho anteriormente ese trabajo progresivo de integración

-y otros que lo que hacemos, todavía no puede
manifestarse en una forma material, y ha de permanecer
desintegrada en partículas, en espera de que alguien las
integre y adquieran oportunamente la forma en la materia.

Estas dos maneras de actuar resultan de las combinaciones que pueden darse en las dos primeras esferas, y que se corresponden con el potencial de las polaridades del hombre y del ángel.
Si admitimos que la polaridad positiva humana es la energía del 4º Rayo y la negativa la del 5º, así como que la positiva angélica es la del 3º y la negativa la del 6º, podríamos resumir las posibles combinaciones a dos:

-si el hombre tiene más poderoso al 5º Rayo como negativo, precisará de un ángel cuyo potencial positivo en el 3º sea equivalente, y la relación para la primera esfera se establecería entre el Maestro Hilarión y el Veneciano

-si la polaridad positiva del 4º Rayo es la más potente en el hombre, su combinación se produciría con la polaridad negativa del 6º Rayo angélico, y la relación para la primera esfera se establecería respecto de los Maestros Serapis y Jesús

De esta manera, en las dos primeras esferas e iniciaciones habría de quedar completo el par de opuestos, si en la primera esfera se hubiera desarrollado la relación 5º - 3º, en la segunda se desarrollaría la de los 4º - 6º, o bien a la inversa, debido a que las combinaciones de los Rayos de la personalidad y del alma, no son las mismas en todas las personas, y sería prácticamente imposible referirlas a todas, lo que hemos intentado hacerlo concentrando todas las posibilidades en las dos anteriores.

La acción de los dos pares de opuestos se refiere a la combinación entre las polaridades humanas y las angélicas, que ha funcionar plenamente para penetrar en la tercera esfera, cuya capacidad se manifestaría como la desintegración parcial de los cuerpos físico y astral, o proceso de alineamiento, y la de volver a integrarlos, incorporando nuevas formas materiales en cada proceso.

La cualidad psicológica que el hombre desarrolla en estas dos esferas es la comprensión, siendo la lógica su instrumento y el método consiste en seleccionar y utilizar el conocimiento existente, cuestión nada fácil.

El campo magnético de la ceremonia inciática en esta primera fase, adquiere tonalidades verdes, porque el verde es el único color con cierto equilibrio entre frecuencia y longitud de onda, y porque el candidato todavía no ha desarrollado tanto su polaridad positiva, como para permitir otras combinaciones energéticas de mayor polaridad negativa, y este desequilibrio lo destruiría sin desintegrarlo, tal como un cortocircuito eléctrico.

La capacidad de penetrar conscientemente en las esferas de Shamballa, provoca en el candidato una luz, que empieza a desintegrarlo, física, astral y mentalmente, exactamente igual a como lo hace una luz física sobre una placa metálica, que provoca el desprendimiento de los electrones del metal, fenómeno conocido como efecto fotoeléctrico y motivo del Nóbel a Einstein en 1921.
Gracias al efecto fotoeléctrico, podemos explicar un poco más concretamente lo que ocurre en los procesos iniciáticos y, por ende, en las esferas de Shamballa.

En la primera esfera predominan las radiaciones beta, porque los electrones de los cuerpos del candidato son los primeros en desintegrarse, así como en la segunda predominan las radiaciones alfa, porque han comenzado a desprenderse los protones de aquellos átomos parcialmente desintegrados en la primera esfera, y ambas radiaciones tienen explicación científica.

Si estudiásemos los efectos de una radiación beta, más o menos intensa, que es como la que recibimos cuando nos hacen una radiografía, veríamos que puede provocar mutaciones en el ámbito físico, en el de la sensibilidad humana y mentalmente, lo que nos permitiría deducir el estado general del candidato en la primera esfera.
Pero no es este el tema que ahora nos ocupa, con esta referencia pretendemos sugerir y despertar, quizás, una curiosidad.

El desprendimiento de electrones de los cuerpos del candidato, provocado por el contacto con las dos primeras esferas de Shamballa, permite la diferenciación entre aquello que permanece estructurado y lo que se va separando. Empieza la desintegración.
El candidato controla y va dominando poco a poco, tanto a lo que tiene estructurado como a lo que se le desintegra, y es aquí cuando empieza una relación consciente entre el ser humano y el angélico, porque el ángel es quien ha de estructurar de nuevo a todos aquellos elementos desprendidos, con la particularidad de que serán aplicados, tanto a los cuerpos del propio candidato como a los de otros seres humanos, bajo la forma de un pensamiento, de un sentimiento o de una actitud.
Este es el sentido espiritual del servicio, sin menosprecio de las posibilidades materiales de servir.

La separación a la que estamos aludiendo, evita que la actividad humana se entrometa en la angélica, porque esta intromisión provocaría mezclas, y no combinaciones.
La mezcla es garantía de desequilibrio, la combinación es el camino hacia la paz.
Esta separación, tan solo se podría realizar desde la propia mente individual, y comenzaría cuando concurriesen dos circunstancias:

-que se es capaz de proponer y de realizar. Es la
integración

--que se es capaz de reconocer que aquellas propuestas
están ejecutadas, ya completamente. Empieza la
desintegración.

Estas dos capacidades se completan cuando se rigen desde la mente, y cuando la sensibilidad como objetivo y satisfacción, o el interés monetario, solo constituyen estorbos que derivan la atención, y son obstáculos que impiden el proceso que tratamos de definir.

En las ceremonias iniciáticas para las dos primeras esferas, asisten dos, tres o cuatro Maestros, entre Hilarión, Veneciano, Serapis y Jesús, actuando unos como aisistentes y otros como protectores.
Los Maestros asistentes acompañan y apadrinan al candidato, pero los protectores evitan que muera o que sufra daños, ya que puede atraer partículas de la tercera o cuarta esferas que serían dañinas al entrar en contacto con las de sus cuerpos físico y astral, interviniendo algún Maestro como un transformador de corriente, rebajando su potencial eléctrico.

Una iniciación no es un estado estático, sino extremadamente dinámico, porque el candidato aprende a reducir su tiempo aumentando el espacio de su conciencia, y por física sabemos que, bajo estas condiciones, la velocidad aumenta y la gravedad disminuye, haciéndose de mayor sutilidad la materia, es decir, más espiritual.

Esta progresión es la que se sucede en las distintas esferas de Shamballa y a medida que se penetra en las más internas, de manera que el contacto con las auras magnéticas de estos cuatro Maestros, se va aumentando progresivamente hasta que llega a su máximo valor, siendo entonces cuando el candidato puede permanecer en la ceremonia iniciática, sin peligro alguno para sus cuerpos, todavía inmaduros y toscos de movimiento, pero que van aumentando sus frecuencias.

Las dos primeras esferas o iniciaciones están íntimamente relacionadas, tanto que no existe separación entre ellas, se están desarrollando simultáneamente, con la diferencia de que para unos es consciente y para otros no.
La consciencia depende del equilibrio entre polaridades. Mientras exista una polaridad mayor que otra habrá desequilibrio, y por lo tanto inconsciencia.

Lo común, es que el candidato permanezca inconsciente de la primera ceremonia iniciática hasta que se produzca la segunda, pudiendo penetrar en la primera esfera y deambular con protección por la segunda. Cuando ya no precise de esta protección, entraría en consciencia.

Este esfuerzo en el ser humano, supone la devoción que le suscita descubrir por sí mismo, todos anhelamos encontrar el objetivo de nuestras vidas, que es la razón por la que existe nuestra alma.
Usamos del propio deseo, deseando realizar nuestras propuestas individuales, y para ello aprendemos a identificarlas, de esta manera nos resultaría útil la sensibilidad, pero controlada y dirigida desde la mente, y no desde el propio cuerpo astral.
En esta segunda fase, esfera e iniciación, el magnetismo adquiere tintes azulados, porque el azul tiene mayor frecuencia que el verde, y en la segunda esfera ha aumentado la frecuencia.
Si es la longitud de onda la que aumenta, es porque el candidato atiende a sus propios intereses satisfactorios, por lo tanto materiales, y disminuye la frecuencia, tornándose el verde en amarillo y retrasando su proceso espiritual, porque en el proceso hasta la segunda esfera puede retrocederse, siendo imposible este retroceso a partir de la tercera esfera, debido a que ya se habrán equilibrado perfectamente los dos pares de opuestos, y se habrá desintegrado toda estructura material que pudiera hacer el mal, sin que se pueda integrar de nuevo tal como era, jamás.

En esta segunda esfera, coexisten las radiaciones beta de la primera, con las alfa, pero todavía no pueden combinarse entre ellas, porque aún han de absorber más energía, los electrones no son suficientemente negativos y los protones positivos.


19.-La desintegración forma una imagen
El número de electrones y de protones desprendidos de los cuerpos del candidato, forman una sutil y exacta imagen, para que los Maestros analicen su estado evolutivo, así como las posibilidades de hacer el mal, pues las estructuras desprendidas definitivamente del candidato, les indican las que le quedan por desintegrar, y así saben con exactitud, sus posibilidades reales respecto de qué puede pensar, cómo puede sentir y cómo podría actuar.
Démonos cuenta de que a los Maestros no les interesa cómo lo hacemos, sino qué podemos hacer, de ahí que Ellos miren a las capacidades, y no a los hechos, porque lo realizado tan solo tiene un destino: su desintegración.

Cada ceremonia iniciática, requiere de la capacidad del candidato para actuar y moverse bajo las auras magnéticas de los correspondientes Maestros, y a las velocidades que ello exige.

La combinación de las partículas desprendidas en las dos primeras iniciaciones, provocan en el candidato el aumento de su capacidad desintegradora, provocando que sus partículas radiactivas sean cada vez más energéticas, es decir, que las alfa contengan mayor carga eléctrica positiva y las beta negativa, lo que se traducirá en el aumento del número de fotones de luz que lo constituirán.

Estos fotones que se van formando, dibujan una imagen del candidato que ya no se compone de radiaciones alfa o beta, sino de fotones, de luz, propiamente dicha.
Conforme se completa la propia imagen mediante fotones, puede penetrarse más internamente en la tercera esfera, preparando la ceremonia de su tercera iniciación.

20.-Maestros en la tercera esfera
En la tercera esfera se completa la capacidad de desintegrar respecto de los cuerpos físico, astral y mental, maximizándose el potencial radiactivo.
Aquellos elementos desintegrados que ya no pueden contener más energía, se combinan formando fotones, mediante los potenciales de las auras de los Maestros Morya y San Germain, los del Rayo 1º y 7º, respectivamente.

La influencia del aura del Maestro Morya, propicia que las radiaciones alfa del candidato, aumenten su potencial eléctrico positivo.
La influencia del aura del Maestro San Germain, hace que las radiaciones beta se maximicen.
Cuando dos radiaciones alfa y beta maximizadas se combinan, se forma un fotón.
El proceso de formación de fotones transcurre en la tercera esfera, se rige por el poder y la pureza mentales del candidato y concluye cuando la mente abstracta se ha tornado en concreta, adoptando forma en la materia.

Un solo fotón que se forme, atraerá a la correspondiente partícula del aura de otro Maestro, el entrañable Koot Homi, que al ser el Maestro del 2º Rayo y al coincidir en que nuestro universo es también de 2º Rayo, ese fotón recién formado a partir de los elementos materiales del 4º Reino, no solo puede crear materia en todos los planos de manifestación del 4º Reino, sino que también puede originar a los elementos que formarán materia en el 5º Reino.

La tercera esfera es la mental por excelencia, se caracteriza por la capacidad de desintegrar a los tres cuerpos, voluntariamente y sin traumatismos, así como de volver a integrarlos, lo que dicho de otra manera, nos permite afirmar que nace el verdadero Mago, quien es capaz de crear en los tres mundos, porque domina la técnica del desdoblamiento de la materia en sus componentes, así como la de formar materia a partir de sus componentes.
Y no importa si esos componentes son suyos o de otro, de ahí el imprescindible requisito de la impersonalidad y del anonimato, que, o se comprende y se hace así, o no se hace.

Es en esta tercera esfera cuando se completa la relación entre el hombre y el ángel, porque los dos Rayos humanos, el 4º y el 5º, se han combinado con los otros dos angélicos, el 3º y 6º, relación que es capaz crear nuevas materias a las que llamamos arquetipos, cuya primera forma material la adquieren en esta esfera tercera, y proviene de la cuarta, tal como veremos a continuación.

A la tercera esfera de Shamballa, no se puede penetrar sin la actividad real de las dos anteriores, lo que supone que, el dial de nuestras frecuencias humanas, ha de abarcar desde la altísima de la tercera, hasta la baja de la primera, habiendo desarrollado la capacidad de sintonizar, tanto con emisoras de alta como de baja frecuencia, así como la consciencia de que se está sintonizando con algo de alta o de baja frecuencia.
Se impone la sintonización consciente y a voluntad, nunca sobrevenida, ocasional, involuntaria o esporádica.

Debido a que el candidato ya tiene capacidad para deambular por la tercera esfera, aunque todavía no domine completamente a las dos primeras, Maestros de estas dos primeras asisten también a la ceremonia de terceras iniciaciones, cuyos campos magnéticos se corresponderían con tonos azules y añiles, colores que se entremezclan con los campos magnéticos que aportan otros Maestros asistentes, que, junto a los campos magnéticos de los ángeles que también asisten siempre, y en los que predominan los amarillos, anaranjados y rojos, y el magnetismo del propio candidato, se elabora un variopinto y espectacular arco iris imposible de describir, porque no se manifiesta en tres dimensiones, sino que es multidimensional, como coresponde a la cualidad del espacio.

Para percibir cualidades espaciales, se hace necesaria la capacidad de reducir las percepciones del tiempo, tales como pensamientos, sentimientos y actitudes, todas ellas estructuras materiales, a las que manifestamos constantemente anteponiendo el término yo.

Así, comienza a balbucear el candidato sus primeras palabras, y da sus primeros pasos, en la cuarta esfera.

21.-Maestros en la cuarta esfera
La cuarta esfera de Shamballa es multidimensional y multigeométrica, allí tan solo pueden existir fotones de luz, ni un solo electrón o protón podrían siquiera aproximarse sin ser destruidos.
Los fotones de la cuarta esfera son los exponentes absolutos de la pureza, y tan solo ellos pueden originar formas puras, o lo que es lo mismo, un electrón y un protón puros, de cuyas combinaciones tan solo se crearán materias puras y originales, sin contener estructuras ya hechas, como pueden ser pensamientos de otros, o imitar sentimientos y actos.

Hasta la cuarta esfera se han ido formando fotones, y a partir de la cuarta se formará nueva materia a partir de estos fotones, allí permanecen incólumes los arquetipos humanos, a la silente espera de que sean captados por quien ha dejado jirones de sí mismo, a lo largo de su peregrinaje.

La cuarta ceremonia iniciática se corresponde con la plenitud del contacto respecto del Maestro Koot Homi, interviniendo por vez primera el triángulo formado entre Este y los Maestros Morya y San Germain, dejando de intervenir las dos polaridades alfa y beta anteriores.

Aquellos fotones se multiplican en número y de tal manera, que ahora empiezan a agruparse, desdoblándose en formas materiales que quizás ya no pertenezcan al 4º Reino, el Humano, sino que podrían constituir la materia del 5º Reino, el Reino Espiritual, manifestando a otro ser devenido del hombre, el ser andrógino.
La acción ha pasado desde que la materia se ha desintegrado formando fotones, hasta que estos se desintegran para formar nueva materia y de orden superior.

La acción de un ser andrógino, se manifiesta a través de esa otra energía a la que le hemos asignado el nombre de Amor, y a la que el candidato tan solo ha podido acceder hasta ahora bajo la forma de un pensamiento, tan solo su mente le ha podido proporcionar una respuesta a qué es el Amor, pero a partir de ahora la vivirá realmente, sin formas materiales, porque ya no las tiene, se le han desintegrado.

El poder de desintegración en la cuarta esfera es tal, que se destruye todo aquello que ha servido como propósito, porque ya no queda materia para ejecutarlo.
Es la completa desintegración del cuerpo causal.
Bajo el aura del Maestro Koot Homi, no puede permanecer nada que no sean fotones en su máxima potencia energética. Es el final del proceso radiactivo en el Reino humano.

No existe color para describir el ambiente de una cuarta ceremonia iniciática, la mayor aproximación podría expresarse diciendo que se trata de la combinación entre luces infrarrojas y ultravioletas, cuyo resultado sería un blanco lumínico, y su característica radiante, algo parecido a lo que podría suceder si combinásemos los dos extremos del espectro de la luz.

Todas las formas desintegradas de cada candidato, permanecen en cada una de las esferas de Shamballa como experiencias particulares, sin forma material, y quien acceda a interpretarlas no tendrá ante si narración alguna, sino aquello que podría provocar cualquier narrativa respecto de una experiencia.
Este es el poder del silencio, cuando se combinan equilibradamente todos los sonidos posibles no existe sonoridad, sino absoluto silencio, tal como ocurre con la combinación equilibrada de los siete colores lumínicos, que aparece el blanco.
Quien accede a las cuatro primeras esferas de Shamballa, no solo sabe qué es el silencio, sino que se ha convertido en alguien absolutamente silente, él mismo es el silencio, su pie no deja huella ni en la blanda arena, y de esta manera ¿cómo no va a saberlo?

De ese Fuego mental que producía Amor como sensibilidad, y Armonía en el plano físico, bajo la forma de una actuación correcta, tan solo va quedando el Fuego, porque la Armonía y el Amor también se van desintegrando, pero a este proceso tan solo podemos aproximarnos mediante especulaciones, y estaríamos más acertados si las evitamos, que si las hacemos.

El 2º Rayo se corresponde con el aura del Maestro Koot Homi. Puede manifestarse no solo en esta cuarta esfera, sino en cualquiera de las tres anteriores, y lo hará cuando la emanación radiactiva del candidato, bajo la forma de fotones, pueda producirse ya en la primera esfera.
De esta forma, el aura del Maestro Koot Homi podría ser atraída hacia la primera esfera y en la medida que existan fotones en los cuerpos del candidato, aunque necesitaría de protección, debido a que las partículas de la primera esfera no podrían soportar el potencial energético del 2º Rayo, porque contiene al 1º y al 7º, exponentes de la máxima potencialidad para cada polaridad.

22.-El cese de la radiactividad
Repetiremos una vez más, que se hace necesaria la capacidad mental de separar, sin violencia ni destrucción, para captar el estado real de estas míticas situaciones.
Esta captación se produce tan solo en la mente abstracta, sin sensaciones emotivas, ni siquiera un pensamiento.

Ahora puede penetrarse plenamente en la cuarta esfera, y podrá hacerse, incluso teniendo vivos los cuerpos en manifestación, con la necesaria capacidad de desintegrarlos e integrarlos a voluntad.

Pero llega un momento en el que ya no se regresa a ninguna de las tres esferas anteriores, porque no se vuelve a integrar a los tres cuerpos, que permanecerán desintegrados en estas tres esferas de Shamballa, para servir de luz y de guía a otros, pero en sus elementos integrantes.
Ha quedado desintegrado todo aquello que fue causa de sus pensamientos, sentimientos y actos, mientras ha vivido en la materia.
Se ha desintegrado su cuerpo causal.

23.-Los arquetipos y las once dimensiones
Estos elementos desintegrados, es lo más material de los arquetipos humanos a desarrollar, existen en las tres primeras esferas de Shamballa e intentan mostrarlos aquellos seres a los que agrupamos bajo el particular y genérico nombre de Jerarquía, tan solo hace falta que, cada persona se defina para sí, aquel propio, irrepetible e individual método que seguirá, para que sus estructuras materiales dejen de estar sordas y ciegas.

Esta es la primera vez en la que la radiactividad deja de ser reversible, el fotón de esta esfera no puede originar nada más, es una luz unipolar, carece de longitud de onda, se trata de una realidad cuántica y no de cualquier afirmación mística, de la que no pudiéramos argumentar nada, sino repetirla.
Al carecer de longitud de onda, esta luz ya no puede ser manipulada por los ángeles bipolares o venusianos, sino por los unipolares, o Ángeles Solares, estableciéndose con Ellos, un contacto más allá del tiempo y perfectamente consciente, porque también la conciencia humana ha dejado de estar escindida entre la materia y el espíritu, siendo asimismo unipolar y enfocada tan solo hacia la parte espiritual del ser humano.

La consideración de estos hechos científicos nos posibilitan expresar, con mayor concreción y exactitud que antaño, las realidades espirituales del proceso evolutivo, y si esto fuese así, ¿no tendríamos la responsabilidad de hacerlo, actualizando todo lo que leemos, y expresándolo de acuerdo con las oportunidades que nos brinda nuestro tiempo?
Obramos así, o repetiremos cuanto leamos.

El color que se manifiesta en la cuarta iniciación, así como en la cuarta esfera de Shamballa, hemos dicho que es el violeta, aunque el abanico cromático de esta esfera resulta indescriptible, no solo por su variedad, sino por la multidimensionalidad que abarca, esa a la que se refiere la ciencia cuando enuncia la teoría M de once dimensiones, afirmando la existencia simultánea de universos paralelos al nuestro.

Algo semejante ocurre en esta esfera cuarta, en la que las tres primeras dimensiones se refieren a la percepción que tenemos del espacio, es decir, a lo alto, largo y ancho, la cuarta dimensión es el tiempo, y a partir de la quinta, existen otros espacios con tiempos distintos en cada uno de ellos, de ahí la necesidad de desintegrar las materias de las cuatro primeras dimensiones, para conceptuarlas desde una quinta dimensión, y así hasta la undécima, sin tener que parar en esa dimensión, necesariamente.

Así se ha conceptuado a la teoría cuántica, que es el intento de explicar, de manera lógica y no mediante experimentos de laboratorio, el comportamiento de las partículas materiales separadas de una estructura material, es decir, partículas radiactivas.
¿Podríamos admitir que la progresión espiritual pudiera tener una correspondencia directísima con las deducciones científicas?


24.-Las tres esferas internas
Todavía no disponemos de elementos científicos que nos posibiliten hablar de las tres esferas más interiores de Shamballa, y al hacerlo, tendríamos que emplear a la imaginación, lo que nos crearía aquella ansiedad, típica del enaltecimiento místico, estaríamos en el riesgo de hacer elucubraciones mentales, o imaginativas, que podrían inducirnos a expresar términos erróneos, o a interpretarlos en el mismo sentido.

Es prudente reservarlo para las experiencias íntimas y personales, de las que nadie que haya penetrado, nunca ha dicho algo, porque ya no utiliza sus vehículos materiales de expresión, sino que se expresa mediante partículas que tan solo capta la parte abstracta de su mente, esa mente autónoma, completamente separada de los otros vehículos.

Esto requiere de un proceso radiactivo y magnético, al que llamamos iniciaciones, respecto del que todos tendremos que asumir el deber de realizar, más pronto o más tarde, y se llamen iniciaciones, nirvana, cielo o de cualquier otra manera, que el lenguaje humano haya denominado en un tiempo, y en algún lugar.

Estas tres esferas más interiores de Shamballa, pudieran tener su correspondencia con esas luces ultravioletas, a las que no podemos ver por su excesiva frecuencia, así como a otras infrarrojas, a las que tampoco percibimos, debido a sus altísimos valores de longitud de onda.
En estas tres esferas, actúan aquellos Seres que se han desprendido por completo de sus estructuras materiales, mediante su desintegración, y realizan una actividad sin materias y fuera del tiempo, tal y como lo medimos desde nuestras estructuras materiales y humanas.

La actividad que se lleva a cabo en ellas, ya no se corresponde con la de seres humanos, sino con la que realizan aquellos Seres que, habiendo sido humanos, han trascendido a su propia humanidad, están desenvolviéndose en los planos más toscos del 5º Reino, el Espiritual, aunque todavía con sutilísimas conexiones con la Humanidad, por eso actúan en estas tres esferas, siendo en las cuatro más externas donde se lleva a cabo la evolución humana propiamente dicha.

La manifestación en el Reino Humano tiene un límite, tanto inferior como superior, por eso existe el Reino Animal y el 5º Reino, cuya analogía podría quedar comprendida entre los límites de esa luz que viaja a 300.000 kilómetros por segundo.
La materia que viaje a mayor velocidad, no tiene su manifestación en el Reino Humano, y por ello, no deja de ser materia, pero ya no pertenece a este Reino, porque excede a su propio límite, sin embargo, el mismo individuo puede manifestarse en uno o en otro Reino.

Lo que existe en las tres esferas internas de Shamballa, se corresponde con aquellas luces que se mueven a velocidades superiores a la de nuestra luz, y este hecho significa que las materias de estas luces no tienen nada que ver con las que conocemos.
De aquellas materias tan solo podríamos decir, que se manifiestan con unos valores de frecuencia y de longitud de onda insospechados, a los que tan solo puede accederse si se consigue salir de las limitadas estructuras del 4º Reino.

25.-Las siete esferas y el imán
El aspecto común a las siete esferas de Shamballa, podríamos referirlo a un simple un hecho científico: cómo se crea un imán y qué es lo que aparece después.
Lo que aparece después son las dos fuerzas a las que aluden repetidamente nuestros antiguos místicos, la fuerza de atracción y la de repulsión, corroborando científicamente a la afirmación teosófica respecto de la dualidad venusiana.

Para que un pedazo de hierro se imante, hace falta una corriente eléctrica, que al pasar a su través, provoca el agrupamiento de sus cargas eléctricas en los extremos del cuerpo metálico, y ya tenemos al imán, al campo magnético y a la dualidad venusiana, según los antiguos escritos, dualidad que se manifiesta en las cuatro primeras iniciaciones, y en las primeras cuatro esferas de Shamballa.

El hecho de haber aparecido el imán, trasladado al comportamiento de la humanidad, significa que en un ser humano empiezan a acontecer dos realidades:

--el ejercicio de su propia voluntad, que es la integración

--la separación de las cargas eléctricas de sus materias,
que es la desintegración

Ello hace que la actitud humana, se centre cada vez más en el ejercicio de su voluntad, y no en su ejecución material, que le corresponde al ángel.
La actividad humana constituye la polaridad eléctrica positiva o propósito, y la angélica la negativa o su realización, que, a medida que se potencian, aumenta la intensidad de cada una de ellas y por separado, de ahí que, para penetrar en el primer anillo de Shamballa haga falta determinado grado de frecuencia, es decir, determinado potencial de la voluntad humana y de radiactividad.

El comienzo de esta separación de actividades entre el hombre y el ángel, es también el principio de la radiactividad humana, y también de la angélica, porque el mismo requisito se exige al hombre y al ángel. La diferencia es que la radiación humana tiende a potenciar las partículas alfa, mientras que la angélica a las beta.

En la primera esfera, la intensidad de la corriente eléctrica es la de menor cuantía, la materia que se imanta es la más densa, el movimiento de su campo magnético es lento, y el tiempo transcurre despacio, podríamos decir que en la primera esfera, una hora tendría 40 minutos.

Para la segunda esfera, se precisa de una materia de menor densidad, y de una corriente eléctrica de mayor voltaje, el magnetismo generado propicia que allí se viaje a enormes velocidades, por lo que el tiempo transcurre más deprisa, es como si una hora de la segunda esfera tuviese apenas 5 minutos, es la velocidad del cuerpo astral y de las fluctuaciones emocionales.

En la tercera, continúa disminuyendo la densidad material y aumentando el voltaje eléctrico, la velocidad es cercana a la de la luz física, es la velocidad del pensamiento, y la materia es la sustancia mental.
Una hora de la tercera esfera, tendría apenas una fracción de segundo.

Pero al acercarse a la cuarta esfera, aumenta más y más la velocidad, de tal manera que la velocidad de la luz es lenta al compararla con ella, disminuye hasta el máximo la densidad material, hasta que es prácticamente inexistente, y la corriente eléctrica es de un inusitado voltaje, hasta tal extremo, que una hora ya no puede medirse con nuestro tiempo, sino con valores negativos, es decir, que se retrocede al pasado, de tal manera que pueden leerse, a la vez, el pasado y el futuro, desde el presente.

Y tampoco es esta otra gratuita afirmación, porque se trata de una realidad cuántica y científica, en la que la materia se ha transformado en energía, realidad enunciada matemáticamente por Eisntein, y energía es ese conjunto de partículas que antes estaban fromando a una materia, cuya actividad y científicamente considerada, le llamamos radiactividad.

26.-La energía como materia desintegrada y no destruida
Utilizando las realidades científicas del tiempo que nos toca vivir, tenemos la posibilidad de recuperar el interés y la confianza basándonos en algo concreto, y no en aquello que nuestros escritores preferidos han dicho en su momento, y en su propia forma de expresarse, aunque en todos ellos hemos de apoyarnos, necesariamente.
Si en lugar de repetir intentamos actuar inteligentemente, convirtiendo a lo abstracto en concreto, relacionaríamos a nuestra propia materia con unas partículas sin estructura material, daría comienzo el proceso radiactivo en los dos sentidos y entonces, quizás tuviéramos la oportunidad de establecer una relación, por primera vez atemporal, multidimensional y perfectamente consciente, con los Maestros Hilarión y Veneciano, que no tienen forma material, sino que su constitución se compone de partículas, por lo que son Seres radiactivos, y en radiactivos tendríamos que convertirnos, si es que pretendemos contactar con Ellos.

A medida que se avanza hacia el interior de las esferas de Shamballa, se comprende la multidimensionalidad del espacio, porque el tiempo se está reduciendo a cero, y el hombre se identifica con esa parte inmaterial, que constituye el conjunto de sus capacidades psicológicas, permitiéndole contactar con todos aquellos Seres que también tienen desintegradas a sus anteriores estructuras materiales, hayan sido humanos o sean ángeles.

Isaac Newton nos descubrió una lógica que nos permite comprender la relación entre la fuerza, la aceleración y la gravedad, considerando que la aceleración es un movimiento dinámico, porque es una velocidad que cambia constantemente de valor, y la fuerza que provoca a este movimiento también cambia constantemente de intensidad.

Newton nos formuló matemáticamente aquello que tanta importancia tiene para la psicología humana, el cambio, y para que se produzca cualquier cambio ha de sobrevenir otro estado: la duda.
Todo cambio procede de la duda, esta se concreta en una pregunta, y quien ha sido capaz de preguntarse, tiene la capacidad de responder.
Cuando exista una respuesta, se originará otra actitud nueva, que permitirá que se desvanezca la anterior.
Este es el proceso radiactivo, base de todo lo que estamos exponiendo.

Las esferas de Shamballa, contienen todas aquellas respuestas que ya se han convertido en materia, y que han sido depositadas por quienes han desintegrado sus cuerpos materiales.
Según Newton, si disminuye la gravedad, aumentan la velocidad y la fuerza necesaria para que una materia viaje así, hasta tal extremo, que la energía invertida antes en la densidad, ahora se invierte en aumentar constantemente a la velocidad.
Lo que antes fue materia, ahora son partículas, y estas partículas ejercen una fuerza sobre la materia, esa fuerza de la que nos hablan todos los místicos y escritores, al referirse a Shamballa, sobre la que, hablando en estos términos, quizás comprendamos un poco más concretamente.

Cuando Einstein expresa, a través de su conocida ecuación, que si una materia se mueve a velocidades superiores a la de la luz, lo que era materia se convierte en energía, nos está describiendo exactamente a la cuarta esfera de Shamballa, precisa y exactamente esto es lo que ocurre allí, y también a partir de allí.

27.-La evolución en Shamballa
Y por último, un detalle respecto de la evolución de Shamballa, es que en los más antiguos escritos, se afirma que la luz de sus esferas tenía tonalidades amarillentas, y que se tornaban rojizas, a medida que se penetraba en las más interiores.
Pero en las afirmaciones de quienes hablan de Shamballa en nuestros días, se nos dice que, en la primera esfera, predomina una luz verdosa, la segunda adopta tonos más oscuros, y se parece al azul, en la tercera, el color es azul y se oscurece al acercarse a la cuarta, en la que la luz es predominantemente violeta.
Esta carta de colores podemos aprenderla, sin más, y repetirla, o analizar el espectro cromático de la luz, tal como ya hemos hecho, en el que se observa que, el verde, es el color con cierto equilibrio entre la frecuencia y la longitud de onda.
Si aumenta la frecuencia y disminuye la longitud, el verde se oscurece y llega al azul.
Y si la frecuencia continúa aumentando, disminuyendo la longitud de onda, el azul se oscurece hasta el violeta.

No está probado que nuestros místicos conociesen científicamente al espectro de la luz, sin embargo, sus afirmaciones, coinciden con el progreso del espectro cromático, y ello solo puede significar un triple hecho:

-que las materias depositadas en las esferas de Shamballa,
son cada vez más sutiles y energéticas

-que estas materias provienen de la desintegración de los
cuerpos de seres humanos, que han logrado penetrar en
estos recintos

-y que la humanidad en conjunto, no regresa, sino que progresa, a pesar de los hechos que se nos presentan actualmente, y que pudieran inducir al pesimismo.




28.-Objetivo final
Lo que aquí se ha expuesto, ha sido motivado por un triple proyecto:
-promover una duda
-posibilitar y concretar una pregunta
-e inducir una respuesta
Gracias a todos.


Eloy Millet Monzó - Abril de 2011
www.analogias.es

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